«Permanecí en el programa de astronautas hasta 1993. La gente me pregunta por qué me fui. Pensé que tenía muchas cosas que aportar que sería difícil hacer si me quedaba. Pensé que podría tener una voz más fuerte como defensor de la exploración espacial. Así que acabé creando mi propia empresa de consultoría tecnológica.»