«Muchas veces me pongo paralizadamente nerviosa, así que probé con la bravuconería. Mi forma de vestir y de comportarme intimida a mucha gente. Creo que toda mi carrera se reduce a una palabra que siempre digo en las reuniones: «fuerza».»
«Muchas veces me pongo paralizadamente nerviosa, así que probé con la bravuconería. Mi forma de vestir y de comportarme intimida a mucha gente. Creo que toda mi carrera se reduce a una palabra que siempre digo en las reuniones: «fuerza».»