«En la ambición, como en el amor, los triunfadores pueden permitirse ser indulgentes con sus rivales. El premio es nuestro, es gracioso reconocer el mérito que en vano aspiró a él.»
«En la ambición, como en el amor, los triunfadores pueden permitirse ser indulgentes con sus rivales. El premio es nuestro, es gracioso reconocer el mérito que en vano aspiró a él.»