«Ninguno de mis familiares había sido animador. A mi abuelo le gustaba tocar «La balada de Davy Crockett» con el peine y el papel de seda de vez en cuando, pero nunca tuvimos a Hughie Green llamando a la puerta.»
«Ninguno de mis familiares había sido animador. A mi abuelo le gustaba tocar «La balada de Davy Crockett» con el peine y el papel de seda de vez en cuando, pero nunca tuvimos a Hughie Green llamando a la puerta.»