«Durante tres o cuatro años fuimos como un torbellino y, cada vez que nos dábamos la vuelta, íbamos en 90 direcciones distintas. Ahora lo recuerdo como algo maravilloso, pero me hubiera gustado haberme tomado el tiempo de saborearlo un poco más.»
«Durante tres o cuatro años fuimos como un torbellino y, cada vez que nos dábamos la vuelta, íbamos en 90 direcciones distintas. Ahora lo recuerdo como algo maravilloso, pero me hubiera gustado haberme tomado el tiempo de saborearlo un poco más.»