«El dilema al que me enfrento a diario es que tengo dos hijos que han crecido viendo «Los Simpson», así que saben exactamente qué botones apretar. Saben cómo Bart irrita a Homer y utilizan esas frases contra mí para decirme que ya no soy gracioso.»
«El dilema al que me enfrento a diario es que tengo dos hijos que han crecido viendo «Los Simpson», así que saben exactamente qué botones apretar. Saben cómo Bart irrita a Homer y utilizan esas frases contra mí para decirme que ya no soy gracioso.»