«A menudo he pensado con asombro en la gran bondad de Dios; y mi alma se ha regocijado en la contemplación de su gran magnificencia y misericordia. Bendito sea por siempre. Porque veo claramente que Él no ha omitido recompensarme, incluso en esta vida, por cada uno de mis buenos deseos.»

Written by Saint Teresa of Avila

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