«No hay mar más peligroso que el océano de la política práctica, ninguno en el que haya más necesidad de un buen pilotaje y de un propósito único e inquebrantable cuando las olas se levantan.»
«No hay mar más peligroso que el océano de la política práctica, ninguno en el que haya más necesidad de un buen pilotaje y de un propósito único e inquebrantable cuando las olas se levantan.»