"Mi vida de escritora es siempre un poco desorganizada. Me cuesta ponerme en marcha, pero a veces, una vez que empiezo, voy como el viento."continue reading →
"Siempre escribo el primer borrador a mano, en cuadernos rayados. Me muevo por la casa, me siento donde me apetece y veo cómo las palabras se deslizan delante de mí, disfrutando mucho con el aspecto que tiene mi extraña letra en la página."continue reading →
"Mi madre era una persona dramática y egocéntrica, y murió antes que mi padre, que murió de Alzheimer. Pero a menudo he pensado: Dios, tuvimos tanta suerte de que ese fuera el orden en que murieron, porque ella se habría sentido menospreciada."continue reading →
"Escribí una novela cuando tenía poco más de veinte años; gané un premio del instituto; publicaron mi relato corto y me dieron 50 dólares, lo cual fue un gran acontecimiento."continue reading →
"Tras el 11-S, me sorprendió la suposición de que todos los afligidos por aquel suceso sufrían lo mismo. Quise explorar hasta qué punto el duelo es individual, complicado y teñido por la complejidad de la relación del doliente con la persona fallecida."continue reading →
"Escribo por toda la casa. Como escribo a mano alzada, puedo ir donde quiera... Tengo algunos cuadernos aquí y allá, y luego lo tecleo y lo saco, y hago las revisiones por todas partes."continue reading →
"Intento trabajar por las mañanas. Normalmente, escribo en pijama y me voy armando poco a poco. No me organizo, me siento y me visto. Lavo la ropa. Entro y salgo de la escritura."continue reading →