«La arquitectura organizativa es realmente la de un ciempiés que camina sobre cien patas y una o dos no cuentan. Así que si pierdo una o dos patas, el proceso seguirá, la organización seguirá, el crecimiento seguirá.»
«La arquitectura organizativa es realmente la de un ciempiés que camina sobre cien patas y una o dos no cuentan. Así que si pierdo una o dos patas, el proceso seguirá, la organización seguirá, el crecimiento seguirá.»