«El verdadero pecado contra la vida es maltratar y destruir la belleza, incluso la propia, más aún, la propia, pues ha sido puesta a nuestro cuidado y somos responsables de su bienestar.»
«El verdadero pecado contra la vida es maltratar y destruir la belleza, incluso la propia, más aún, la propia, pues ha sido puesta a nuestro cuidado y somos responsables de su bienestar.»