«Trabajaba en un almacén de madera y fue allí donde escuché por primera vez un número en una gramola y me gustó. Era un número de piano. Se llamaba ‘Swanee River Boogie’, de Albert Ammonds.»
«Trabajaba en un almacén de madera y fue allí donde escuché por primera vez un número en una gramola y me gustó. Era un número de piano. Se llamaba ‘Swanee River Boogie’, de Albert Ammonds.»