«Mi entrenador en la UConn, Geno Auriemma, me enseñó a arriesgarme más, porque en baloncesto, si piensas demasiado las cosas, el momento pasa de largo. También es un buen consejo para la vida fuera de la cancha.»
«Mi entrenador en la UConn, Geno Auriemma, me enseñó a arriesgarme más, porque en baloncesto, si piensas demasiado las cosas, el momento pasa de largo. También es un buen consejo para la vida fuera de la cancha.»