«Me di cuenta de que, después de probar el espíritu empresarial, me había quedado incapacitado para el mundo corporativo. No había vuelta atrás. Lo único que lamentaba era haber desperdiciado mi vida en el mundo empresarial durante tanto tiempo.»
«Me di cuenta de que, después de probar el espíritu empresarial, me había quedado incapacitado para el mundo corporativo. No había vuelta atrás. Lo único que lamentaba era haber desperdiciado mi vida en el mundo empresarial durante tanto tiempo.»