«Cada vez somos más los que nos sentimos como médicos de urgencias, de guardia permanente, obligados a curarnos pero incapaces de encontrar la receta para todo el desorden que tenemos encima de la mesa.»
«Cada vez somos más los que nos sentimos como médicos de urgencias, de guardia permanente, obligados a curarnos pero incapaces de encontrar la receta para todo el desorden que tenemos encima de la mesa.»