«A veces podemos pedir a Dios éxito, y Él nos da resistencia física y mental. Podemos pedir prosperidad, y recibimos una perspectiva más amplia y una mayor paciencia, o pedimos crecimiento y somos bendecidos con el don de la gracia. Puede que nos conceda convicción y confianza mientras nos esforzamos por alcanzar metas dignas.»