«Cuando me han preguntado durante estas últimas semanas quién causó los disturbios y la matanza en Los Ángeles, mi respuesta ha sido directa y sencilla: ¿Quién tiene la culpa de los disturbios? Los culpables son los alborotadores. ¿Quién tiene la culpa de los asesinatos? Los asesinos tienen la culpa.»