«Yo era una niña muy callada y tímida. Crecí en una ciudad pequeña, Louisville, Kentucky, y no había muchas chicas hawaiano-filipinas, así que llamaba la atención. No me parecía a los demás y no me sentía como en casa… Pero estas cosas forjan el carácter y te hacen más fuerte. Me enseñó a convertirme en la mujer que llegaría a ser.»