«No hay excusa en una era tecnológica en la que tenemos aviones no tripulados -ya sabes, por encima de nuestras cabezas, y podemos vigilar cualquier cosa, todo tipo de minucias- para que no podamos rastrear a niños vivos de carne y hueso.»
«No hay excusa en una era tecnológica en la que tenemos aviones no tripulados -ya sabes, por encima de nuestras cabezas, y podemos vigilar cualquier cosa, todo tipo de minucias- para que no podamos rastrear a niños vivos de carne y hueso.»