«Básicamente, me condenaron al ostracismo en mi ciudad natal. Unos cuantos chicos y yo éramos los bichos raros del pueblo, y en muchas ocasiones evitábamos que nos dieran una paliza.»
«Básicamente, me condenaron al ostracismo en mi ciudad natal. Unos cuantos chicos y yo éramos los bichos raros del pueblo, y en muchas ocasiones evitábamos que nos dieran una paliza.»