«Es ridículo pensar que los resultados de los exámenes estandarizados son sinónimo de logros para los adolescentes, ¿verdad? Hay tantas cosas que preocupan a los niños, en las que destacan, en las que se esfuerzan, en las que aprenden lecciones importantes de la vida, que no se recogen en los resultados de los exámenes.»