«El incumplimiento por parte de Chevron de las normas básicas de decencia socava la credibilidad de nuestro modelo capitalista y disminuye la confianza en que nuestro sistema judicial puede servir tanto a los pobres como a los ricos.»
«El incumplimiento por parte de Chevron de las normas básicas de decencia socava la credibilidad de nuestro modelo capitalista y disminuye la confianza en que nuestro sistema judicial puede servir tanto a los pobres como a los ricos.»