«Era costumbre de los dioses inmortales conceder a veces prosperidad y larga impunidad a los hombres cuyos crímenes estaban dispuestos a castigar, para que un completo revés de la fortuna les hiciera sufrir más amargamente.»
«Era costumbre de los dioses inmortales conceder a veces prosperidad y larga impunidad a los hombres cuyos crímenes estaban dispuestos a castigar, para que un completo revés de la fortuna les hiciera sufrir más amargamente.»