«Mientras la ira, la paranoia y la desinformación dirijan nuestro debate político, habrá almas desquiciadas entre nosotros que se sentirán justificadas para recurrir a remedios violentos ante amenazas imaginarias.»
«Mientras la ira, la paranoia y la desinformación dirijan nuestro debate político, habrá almas desquiciadas entre nosotros que se sentirán justificadas para recurrir a remedios violentos ante amenazas imaginarias.»