«En el corazón de la fe protestante está la convicción de que no hay nada que contribuyamos a nuestra salvación salvo nuestro pecado, ningún mérito que aportemos salvo el de Cristo, y nada necesario para la justificación salvo la fe sola.»
«En el corazón de la fe protestante está la convicción de que no hay nada que contribuyamos a nuestra salvación salvo nuestro pecado, ningún mérito que aportemos salvo el de Cristo, y nada necesario para la justificación salvo la fe sola.»