«La indignación de los hombres, al parecer, es más excitada por el agravio legal que por el agravio violento; el primero parece como ser engañado por un igual, el segundo como ser obligado por un superior.»
«La indignación de los hombres, al parecer, es más excitada por el agravio legal que por el agravio violento; el primero parece como ser engañado por un igual, el segundo como ser obligado por un superior.»