«Siempre he andado con la sensación de que el mundo no es un lugar seguro. No me tocó el gen de la espontaneidad ni el de la aventura, la verdad. Después de pasar el día con sus tensiones, cuando cierro la puerta por la noche, no tengo que ocuparme de nada más que de la cena, ‘Urgencias’ y mi albornoz.»