«Las mujeres desean ser amadas sin un por qué o un para qué; no porque sean bonitas, o buenas, o bien educadas, o agraciadas, o inteligentes, sino porque son ellas mismas.»
«Las mujeres desean ser amadas sin un por qué o un para qué; no porque sean bonitas, o buenas, o bien educadas, o agraciadas, o inteligentes, sino porque son ellas mismas.»