«La lluvia comenzó de nuevo. Caía con fuerza, con facilidad, sin más sentido ni intención que el cumplimiento de su propia naturaleza, que era caer y caer.»
«La lluvia comenzó de nuevo. Caía con fuerza, con facilidad, sin más sentido ni intención que el cumplimiento de su propia naturaleza, que era caer y caer.»