«Programaba ordenadores todos los días. Y una de mis aplicaciones favoritas que creamos se llamaba Awesome Updater, que lo único que hacía era enviarte un tuit al azar en plan: «Oye, eres increíble».»
«Programaba ordenadores todos los días. Y una de mis aplicaciones favoritas que creamos se llamaba Awesome Updater, que lo único que hacía era enviarte un tuit al azar en plan: «Oye, eres increíble».»