«Ya no soy un político, ni un ideólogo, ni un organizador. Soy un ser humano que comparte ideas, y esas ideas tienen que surgir de mi corazón y de mi cabeza, y tengo que sentirlas. No se puede forzar ese sentimiento.»
«Ya no soy un político, ni un ideólogo, ni un organizador. Soy un ser humano que comparte ideas, y esas ideas tienen que surgir de mi corazón y de mi cabeza, y tengo que sentirlas. No se puede forzar ese sentimiento.»