«No quiero quemarme cuando cocino. Para evitar que me golpeen al freír en la sartén, me coloco lejos y uso palillos de casi medio metro de largo. Lo aprendí de mi madre, que hace lo mismo.»
«No quiero quemarme cuando cocino. Para evitar que me golpeen al freír en la sartén, me coloco lejos y uso palillos de casi medio metro de largo. Lo aprendí de mi madre, que hace lo mismo.»