«Después de la poliomielitis, mi pierna derecha estaba más débil, así que no se me daba muy bien el fútbol. Pero nadaba mucho e incluso corría largas distancias.»
«Después de la poliomielitis, mi pierna derecha estaba más débil, así que no se me daba muy bien el fútbol. Pero nadaba mucho e incluso corría largas distancias.»