«Me detuve y contemplé al hombrecillo aburrido al que pagaban por ser maestro de maestros. Me di la vuelta y me dirigí a la puerta, la cerré de un portazo y los cristales rotos se estrellaron contra el suelo. Detrás de mí había un alboroto en la clase, que no me interesaba en absoluto.»

Written by Burl Ives

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