«Todo el tiempo he estado escribiendo sobre nuestros miedos, nuestros anhelos, nuestras fantasías, nuestras ambivalencias. Cuando decidí estudiar psicoanálisis, lo hice porque quería entender la psicodinámica de todo ello. Aunque distaba mucho de ser perfecto, el psicoanálisis me ofrecía una enorme y maravillosa ventana a todo eso.»