«Con mucho gusto me esposaron, me pusieron grilletes, me subieron al autobús enjaulado y me condujeron a través de la puerta principal del correccional de Bare Hill para lo que ruego a Dios que sea para siempre.»
«Con mucho gusto me esposaron, me pusieron grilletes, me subieron al autobús enjaulado y me condujeron a través de la puerta principal del correccional de Bare Hill para lo que ruego a Dios que sea para siempre.»