«He crecido mucho desde 1996. Creo que ese fue el momento decisivo en el que empecé a ir a la iglesia todos los domingos y no sólo porque se supone que debes hacerlo. Sino porque te gusta ir y escuchar la Palabra y emocionarte con ella.»
«He crecido mucho desde 1996. Creo que ese fue el momento decisivo en el que empecé a ir a la iglesia todos los domingos y no sólo porque se supone que debes hacerlo. Sino porque te gusta ir y escuchar la Palabra y emocionarte con ella.»