«Su corazón era como una planta sensible, que se abre por un momento a la luz del sol, pero se enrosca y se encoge en sí misma al menor roce del dedo, o al más ligero soplo de viento.»
«Su corazón era como una planta sensible, que se abre por un momento a la luz del sol, pero se enrosca y se encoge en sí misma al menor roce del dedo, o al más ligero soplo de viento.»