«En el peor de los casos, los tablones de anuncios pueden convertirle en objeto de burlas sin sentido o de fraudes bursátiles descarados. Pero en el mejor de los casos, ofrecen información interesante sobre casi todas las acciones imaginables.»
«En el peor de los casos, los tablones de anuncios pueden convertirle en objeto de burlas sin sentido o de fraudes bursátiles descarados. Pero en el mejor de los casos, ofrecen información interesante sobre casi todas las acciones imaginables.»