«Los ángeles caídos no podían entrar en los santuarios de Dios. En el momento en que cruzaban el umbral, la casa de culto ardía en llamas, incinerando a todos los mortales en su interior.»
«Los ángeles caídos no podían entrar en los santuarios de Dios. En el momento en que cruzaban el umbral, la casa de culto ardía en llamas, incinerando a todos los mortales en su interior.»