«Hija de un pastor ordenado, me habían obligado a ir a la iglesia desde que era pequeña. Odiaba la iglesia y me molestaba que me obligaran a recitar el Credo de los Apóstoles, murmurando ‘Creo… ‘ cuando no lo hacía.»
«Hija de un pastor ordenado, me habían obligado a ir a la iglesia desde que era pequeña. Odiaba la iglesia y me molestaba que me obligaran a recitar el Credo de los Apóstoles, murmurando ‘Creo… ‘ cuando no lo hacía.»