«En Inglaterra, la lluvia era fina y fría, y hacía que te encorvaras dentro del abrigo al volver a casa desde la parada del autobús. En Jamaica, era ancha y espesa y te invitaba a meterte en ella, a ver lo que podías mojarte y a emocionarte porque era más cálida que el mar y más cálida que tu piel; era el abandono.»

Written by Sadie Jones

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