«No me distraigo hasta que el peso de otras cosas pendientes acaba por inclinar la balanza; mi mente se inunda de llamadas, facturas, supermercados, cartas, y tengo que parar y ordenar las cosas.»
«No me distraigo hasta que el peso de otras cosas pendientes acaba por inclinar la balanza; mi mente se inunda de llamadas, facturas, supermercados, cartas, y tengo que parar y ordenar las cosas.»