«Miré sobre mi barriga y vi a Frieda Rebecca, blanca como la harina con la crema que cubre a los recién nacidos, con graciosos garabatos oscuros de pelo enredado en la cabeza, con grandes ojos azul oscuro.»
«Miré sobre mi barriga y vi a Frieda Rebecca, blanca como la harina con la crema que cubre a los recién nacidos, con graciosos garabatos oscuros de pelo enredado en la cabeza, con grandes ojos azul oscuro.»