«El castigo ya no está de moda… porque crea distinciones morales entre los hombres que, para la mente democrática, son odiosas. Preferimos una culpa colectiva sin sentido a una responsabilidad individual significativa.»
«El castigo ya no está de moda… porque crea distinciones morales entre los hombres que, para la mente democrática, son odiosas. Preferimos una culpa colectiva sin sentido a una responsabilidad individual significativa.»