«Dicen que no hay ateos en las trincheras, y en la trinchera de mi divorcio, encontré consuelo yendo a la catedral de San Patricio y encendiendo velas.»
«Dicen que no hay ateos en las trincheras, y en la trinchera de mi divorcio, encontré consuelo yendo a la catedral de San Patricio y encendiendo velas.»