«Tengo perros, y no es ningún secreto que los reptiles me resultan interesantes, pero lo que pasa con los reptiles es que lo único que quieren es que los dejen en paz, y yo los entiendo. Dicen: «No me cojas, deja de abrazarme, no me mires, déjame en paz». Tengo que admitir que a veces me siento así.»