«En el instituto, era objeto de burlas por mi forma de vestir, mi retraimiento y mi actitud asocial. Docenas de veces vi a personas reír y sonreír más en diez o quince minutos que en toda mi vida hasta entonces.»
«En el instituto, era objeto de burlas por mi forma de vestir, mi retraimiento y mi actitud asocial. Docenas de veces vi a personas reír y sonreír más en diez o quince minutos que en toda mi vida hasta entonces.»