«Gastamos para aparentar que somos de clase alta. Y cuando el polvo se disipa -cuando llega la bancarrota o un miembro de la familia nos saca de nuestra estupidez- no queda nada. Nada para la matrícula universitaria de los niños, ninguna inversión para aumentar nuestra riqueza, ningún fondo de emergencia si alguien pierde su trabajo.»