«Como alborotadora militante, una vez escribí que el deber de toda mujer digna de tal descripción era molestar a los hombres al menos tres veces al día, por principio.»
«Como alborotadora militante, una vez escribí que el deber de toda mujer digna de tal descripción era molestar a los hombres al menos tres veces al día, por principio.»